Como padres y adultos siempre buscamos que los niños sean disciplinados y ordenados y no sabemos a ciencia cierta en qué momento es que este ideal se cumple o por el contrario cual es el inicio de la indisciplina e inconstancia.

Normalmente empezamos a poner atención a este tema cuando empiezan la edad escolar y nos relajamos con los primeros anos que es donde realmente se forman los primeros hábitos.

La adquisición de hábitos inicia desde que están bebes con horarios y rutinas de sueño, alimentación y baño. Desde esta edad y hasta los primeros años de vida, esa rutina y esos hábitos los proponemos e inculcamos los adultos.

Los hábitos sanamente establecidos parten de la observación de la dinámica familiar y del ritmo natural de quien seguirá el hábito en este caso el niño y la persona a cargo. Cuando forzamos una rutina por una sugerencia externa y ajena a cómo vivimos, es difícil que se adopte de manera natural.

Cabe destacar entonces que el propósito real de un hábito es propiciar una secuencia que el niño pueda disfrutar, seguir y que le facilite una actividad que haga parte de su día. Es por esto que cuando hablamos de hábitos y rutinas no estamos hablando de disciplina impuesta, sino más bien desde la disciplina como resultado de reconocer el beneficio de un hábito practicado a través del disfrute durante algún tiempo... Tiempo que variara de acuerdo a cada niño.

Los hábitos generan seguridad en si mismo y en el entorno, constancia, disciplina y manejo del tiempo y del espacio, además de propiciar el respeto por los hábitos de los demás.

La sugerencia entonces y tarea importante es entrenarnos en encontrar el equilibrio entre la firmeza y la flexibilidad para orientar a los pequeños y también para nuestra vida de adultos.

Es igual de importante seguir un horario, como ser flexible cuando hay alguna alteración en la rutina, es tan importante tener un espacio donde se toman los alimentos siempre, como de vez en cuando hacerlo en otra parte y explicarle el niño la razón del cambio. Lo mas importante es tener claro el propósito de una rutina , mostrárselo al niño de forma divertida y disfrutar como adultos de las rutinas de nuestra vida y disponernos siempre a cambiar los hábitos que no nos funcionen para establecer relaciones armónicas con nosotros mismos, con nuestra vida y nuestra familia.

 

Si quieres conocer como establecer rutinas divertidas amplia esta información en la charla del 24 de Octubre ¨Hábitos que generan bienestar en la vida de tu hijo¨ Centro Infantil La Casa

Artículos de Pedagogía de Amor
Herramientas de Amor para acompañar a tu hijo Leer
Aplicación de la pedagogía del Amor Leer
La comunicación, la base para el uso de las herramientas de Amor Leer
Despierta tu creatividad y juega con tus hijos Leer
Hábitos que generan bienestar en la vida de tu hijo Leer

 

 

Lee mas artículos de Pedagogía de Amor