Los primeros
días con el bebé
------------------------------------------------------
Los
primeros días los padres requieren la adaptación a varias
situaciones, la más común de estas hace relación a los horarios
en los cuales el bebé duerme y siente hambre ya que son
los padres quienes deben responder a las necesidades del
bebé a medida; hay que recordar que el bebé por ahora es
indefenso y depende totalmente del cuidado de sus padres.
En
los momentos en que sea posible se deben integrar los demás
hijos y la pareja para favorecer los vínculos, evitar los
celos entre hermanos y fomentar el apoyo familiar en los
cuidados del niño y la realización de las tareas del hogar.
Es
frecuente y normal que a partir del tercer o cuarto día
del nacimiento del bebé, la madre experimente sentimientos
y situaciones tales como tristeza y depresión, si esto se
prolonga por largo tiempo y además empeora es conveniente
pedir ayuda profesional. La probabilidad de la depresión
posparto es mayor cuanto más grande sea la diferencia entre
lo que la madre espera y la realidad con respecto a su hijo,
a la relación con su pareja, al apoyo familiar y social.
Durante
los primeros días todos los sentimientos negativos acerca
de usted misma
(la madre), del bebé o de la maternidad, se verán un poco
exagerados debido a la fragilidad e inestabilidad de su
estado emocional, ya que las hormonas después de haber permanecido
en un nivel muy elevado durante nueve meses, descienden
repentinamente a los niveles normales que son comparativamente
bajos. Esta fluctuación hormonal significativa hace que
muchas mujeres lloren con facilidad, se sientan tristes,
irritables, indecisas, pensativas, poco comunicativas, angustiadas,
deprimidas y con dificultad para conciliar el sueño.
Los primeros días de vida del niño no son fáciles. La
buena relación de la pareja favorecerá la capacidad física
y emocional de la madre para adaptarse adecuadamente a sus
cambios emocionales y a la tarea de ser mamá, la cual se
aprende con la experiencia y lleva tiempo. La pareja debe
dialogar entre si, con sus familiares y amistades acerca
de sus preocupaciones y problemas. Una de las formas de
enfrentar equilibradamente las tensiones y las nuevas responsabilidades
de la maternidad y la paternidad y de evitar que adquieran
dimensiones emocionalmente serias, es hablando de ellas.
Si
tienen otros hijos, es igualmente importante evitar o disminuir los sentimientos
de celos cuando existen y se manifiestan. Permítale a sus hijos ayudarle,
involucrarse y participar en el cuidado del nuevo bebé, ya que si los
rechaza y los corrige constantemente pueden sentirse desplazados por la llegada
del hermano y esto contribuirá a fomentar los sentimientos de celos. Destine
tiempo a estar con sus otros hijos sin que el bebé los interrumpa, cuando
lleguen visitas asegúrese de que sus hijos reciban la misma atención;
la cercanía y la participación les ayudará a sus hijos a
aceptar a su hermano menor sin sentirse excluido de su mundo y de su familia.
|