El
Papel del padre del bebé amamantado
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Es
muy afortunado el bebé que tiene una relación cariñosa
y cercana con ambos padres. Los niños necesitan mucho contacto
físico y cuando no están al pecho, los brazos cariñosos
del padre son un lugar maravilloso para el bebé.
La televisión a menudo muestra que la única forma
de que un padre tenga un vínculo con su hijo es a través
de alimentarlo con un biberón. Sin embargo, no es la alimentación
en sí la que da como resultado el vínculo madre-hijo,
sino el contacto físico cercano que es parte de la relación
de amamantamiento. Un padre no
necesita dar un biberón para formar un vínculo de
amor; sin embargo si necesita invertir tiempo cargando, amando,
jugando y relacionándose con su hijo.
El padre puede desarrollar una relación excelente aún
con el bebé que parece necesitar mamar muy seguido. Intente
colocar al bebé sobre el pecho del padre después de
amamantar. El mecer al niño sobre su hombro es a menudo un
lugar favorito. Muchos padres disfrutan poder enseñarle al
niño el mundo grande en que vivimos. Las cosas más
sencillas le pueden llamar la atención al bebé, desde
la parte interior de los gabinetes, hasta la parte superior de las
puertas. Hay tantas formas en las cuales el padre puede estar involucrado
que van más allá de cambiar pañales, darle
el baño y calmar al bebé cuando esta molesto. Sean
creativos! Pero más que nada, reconozca que los bebés
necesitan a su madre Y a su padre, no solo el uno o el otro. El
responder al bebé es una de las formas más importantes
que le ayudarán al bebé a desarrollar el apego a sus
padres.
El bebé necesita saber que ambos padres respetarán
sus necesidades. El padre debe llevar al bebé a su madre
en cuanto necesite amamantar. El vínculo del padre se fortalece
cuando el vínculo materno-infantil es estable y seguro.
El apoyo del padre del niño puede ser un eslabón
vital en el éxito de la lactancia. El padre puede animar
a la madre, protegerla de los comentarios negativos de parte de
familiares o amistades, ayudar a calmar al bebé que está
molesto, traerle a la madre de comer o de beber cuando está
amamantando y más que nada, recordarle que el amamantar
es una de las cosas más importantes que ella puede hacer
para que su bebé tenga el mejor comienzo en la vida.
Sobre todo durante las primeras semanas, cuando la falta de sueño
y los cambios hormonales pueden hacer que la madre dude de su
habilidad para amamantar, un padre que sugiere "porque no
intentas una vez más" o que le recuerda a su compañera
que "dicen que los bebés empiezan a espaciar más
sus tomas después de los días de frecuencia que
ocurren a las 3 semanas" puede ser de gran ayuda.
Un padre quien trae almohadas para ayudar con la colocación
del recién nacido o que le lleva el teléfono para
que la madre pueda llamar a La Liga de La Leche está en
realidad ayudando a alimentar a su hijo.
En
algunas ocasiones el padre puede sentirse desanimado si no conoce
a ninguna otra pareja que esté amamantando. Si el grupo
local de La Liga de La Leche ofrece reuniones para parejas, estas
son una forma maravillosa para que los padres se conozcan y que
compartan sus dilemas y aprendan que hacen los demás para
superar el enfrentar estos retos. Si no hay reuniones para parejas,
es posible tener un día de campo para las familias del
grupo local y ver que tan bien esos bebés amamantados crecen
y maduran.
Recuerde llamar a la líder de La Liga de La Leche para
averiguar como conocer a otros padres de niños amamantados.
El alimentar al bebé es solo una pequeña parte del
cuidado total que el bebé
requiere. El padre puede hacer una multitud de cosas, desde bañar
al niño, cambiar pañales, hacerlo eructar, calmarlo
durante períodos de llanto y por supuesto, jugar. Al padre
ya le tocará alimentar al bebé con la introducción
de alimentos complementarios alrededor de la mitad del primer
año. De hecho el bebé puede aceptar otros alimentos
mejor si los ofrece el padre, ya que a la madre la asocia con
la lactancia.
El papel del padre, sobre todo en los primeros meses, es primordialmente
uno de apoyo y de cuidado de la madre para que ella pueda implementar
el diseño natural de nutrir al niño al pecho. La
relación del padre con los hijos mayores se hace aún
más importante. Puede ser de gran ayuda para la madre el
que el
padre se lleve a los hermanos mayores al parque o que les de su
baño, etc.
El padre también puede preparar la comida y ayudar con
los quehaceres del hogar. Lo que se debe recordar es que la madre
y el bebé necesitan estar cerca en forma continua. Esto
puede dificultársele al padre durante los primeros meses.
Realmente es un caso de recompensa emorada. Antes de que pase
mucho tiempo este período de espera vale la pena cuando
el padre orgulloso cosecha los beneficios de ser el padre de un
bebé robusto que responde bellísimamente.
Las [conferencias] de La Liga de La Leche que se llevan acabo
en forma anual en muchos lugares, pueden ser de gran ayuda a los
padres. Allí pueden conocer y convivir con otros padres
cuyas familias han tomado elecciones similares en
cuanto al cuidado de los hijos y a menudo tienen sesiones especiales
solo para padres.
Hay muchos recursos para los padres en el [catalogo de L L L I]
Usted puede
encontrar muchos de los libros que se mencionan aquí así
como en librerías locales también.
El doctor William Sears y su esposa Martha han escrito unos materiales
muy útiles que se dirigen en especial al padre nuevo. Becoming
a Father (N. 266), Nighttime Parenting (No. 276), y The Baby Book
(No. 381) que incluye un capítulo solo para padres, contienen
una gran cantidad de informacion para ayudar a los padres a ajustarse
al nuevo papel y a apoyar la relación de amamantar.
La Liga de La Leche tiene un folleto titulado "El Padre de
un Bebé Alimentado con Leche Materna" (No. 130sp,
4 páginas) que incluye una fotografía del Dr. Sears
con dos de sus 8 hijos y explica la importancia del padre en una
lactancia exitosa.
Otros libros que se recomiendan en el catálogo de La Liga
Internacional de La Leche son:
Between Father and Child(No. 312, por Dr Ronald Levant y John
Kelly; Mothering and Fathering(No. 301) por Tine Thevenin, y The
Family Bed (No. 345), también escrito por Thevenin.
Para pedir cualquiera de estos recursos, vea el "http://www.lalecheleague.org/catalog.html"
catálogo de La Liga de
La Leche.