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Cuando
llega un hermanito
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Si
hay niños en la familia, ellos también se verán
afectados por la llegada de un nuevo miembro, que acaparará
la atención y los cuidados de todos, en especial de sus padres.
Es normal que se presenten sentimientos de celos y ambivalencia
ante el nuevo hermanito, así como una serie de cambios en
su comportamiento y desarrollo, por ejemplo: ensimismamiento, desobediencia,
berrinches, alteraciones en el sueño, fiebre, cólicos,
pérdida del apetito o, en algunos casos, contrariamente,
una voracidad insaciable, e incluso puede darse pérdida del
control de esfínteres, si ya la había logrado.
Es
necesario darle al niño mayorcito el tiempo adecuado para
que se adapte a la nueva vivencia, hablarle del tema en un lenguaje
sencillo, claro y sin mentiras; hacerlo partícipe de las
nuevas actividades, invitándolo a las clases de preparación
prenatal, al control médico para que escuche los latidos
del corazón del bebé o lo vea en la ecografía
y permitiéndole que sienta sus movimientos dentro del útero.
Podría
ser muy útil también, mostrarle fotografías
de él mismo , recién nacido y luego ya mayorcito;
jugar a las mamás y a los papás con un muñeco,
y si es posible, pedir prestado por algunas horas un bebé
o invitar a una amiga con su hijo pequeño. Todo esto ayudará
a que comprenda la realidad de un recién nacido y cómo
debe cuidarlo
su madre.
Es
importante permitirle expresar sus emociones por ejemplo, favoreciendo
los juegos o las actividades que le ayuden a descargar su cuota
de agresividad, sin que se sienta culpable o juzgado por los adultos.
Es además éste el momento más oportuno para
brindar la información que hace parte de su educación
sexual, aclarando las inquietudes sobre el nacimiento de los niños.
Se debe emplear un lenguaje sencillo, claro y simbólico,
pero sin mentiras, teniendo en cuenta la edad de los niños.
Dentro
del desarrollo infantil, los niños hasta aproximadamente
los siete años, están en una etapa de máxima
fantasía, por ello, es recomendable utilizar historias que
retomen imágenes y símbolos del mundo espiritual,
como los cuentos de hadas, evitando dar demasiada información
biológica, pues será muy compleja para su capacidad
de comprensión. Lo esencial es que el niño comprenda
que el amor es el sentido fundamental de la existencia humana.
Asi mismo proporcionarle mensajes que enriquezcan su mundo psíquico
y que le permitan manejar sus sentimientos de celos o envidia hacia
el nuevo hermanito, para lo cual puede ser de ayuda los
juegos o cuentos infantiles, en los que se retoman historias de
conflictos en la relación con los hermanos y los padres,
como por ejemplo la cenicienta, el patito feo, blanca nieves, entre
otros.
Cuando
el bebé nazca será necesario poner límites,
pero sobre todo, reafirmarle permanentemente el sentimiento de amor
y protección hacia él. Durante esta etapa, juega un
papel muy importante la relación del padre con le hermano
mayor, ya que el esposo deberá asumir algunos de los cuidados
diarios de éste y por lo tanto compartirán la compañía
mutua durante períodos más largos, lo que podría
resultar muy positivo, pues representa una época de mayor
unión entre ellos.
Todas
estas situaciones que se presentan frente a la llegada de un hermanito
son inevitables y forman parte del desarrollo de todo ser humano;
posteriormente, el bebé descubrirá también
que debe compartir el amor, los cuidados y el tiempo de sus seres
más amados. Sin embargo, si los padres asumen una adecuada
actitud y manejo de la situación, los hijos un día
comprenderán que son aceptados y queridos a pesar de sus
sentimientos ambivalentes y descubrirán, que más allá
de sus temores, hay una red de afecto y apoyo familiar, tan fuerte,
que aunque se presenten etapas de crisis, siempre podrán
contar con el amor filial, la solidaridad y la ternura en el ambiente
de su hogar.
CREDITO
PREESCOLAR CARRIZALES
TEL 3360436
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