En
relación con las vacunas , tengamos en cuenta que:
Las
vacunas previenen y evitan las enfermedades. No tengamos temor
de aplicarnos las necesarias. Es mejor prevenir que curar.
Las pequeñas molestias como fiebre o malestar que produce
la plicación de algunas vacunas, son cosas insignificantes
si las comparamos con la protección que nos proporcionan.
Estas molestias no significan que uno está enfermo sino
que nuestro organismo o el del niño están poniendo
a funcionar defensas contra la enfermedad.
Si no vacunamos a tiempo a nuestros hijos pueden adquirir, con
consecuencias graves, cualquiera de las enfermedades contagiosas
a las que nos hemos referido.
Es muy importante que les hagamos aplicar las dosis completas
de las vacunas según la edad.
Las vacunas se deben aplicar aunque el niño sea discapacitado
físico o mental.
Un niño con gripa o fiebre puede vacunarse, pero si la
fiebre es muy alta y tiene convulsiones, es mejor consultar primero
con el personal de salud.
Todas las enfermedades descritas antes se adquieren por contagio.
Si alguna mujer de nuestra familia está embrazada, debe
evitar todo contagio.
Las consecuencias de padecer una enfermedad de estas pueden ser
graves para el niño que va a nacer.
Estas enfermedades atacan más fácilmente a personas
desnutridas o mal alimentadas.
En
la cartilla Cinde podrás encontrar además de la
ampliación de los temas mencionados, lo siguiente:
Cómo
sabemos que una persona tiene la enfermedad?
Cómo podemos prevenirla?
Qué cuidados debemos darle a quien tenga la enfermedad?
Qué vacunas debemos aplicar a los niños y a las
mujeres de 10 a 49 años?