La llegada de los índigos

Por Luis Peralta

Índigo es el sexto color del espectro solar. Es un azul intenso y brillante. Índigo deriva del color de las flores de la indigofera, de la cual se obtiene el colorante. Ahora se le da el nombre de “índigos” a los niños que desarrollan una nueva y sorprendente serie de atributos psicológicos, junto con un inusual patrón de comportamiento.

Se dice que esos niños vienen a cambiar el curso de la humanidad.

Se les dio el nombre de “índigos” porque ese es el color de su áura, observada a través de la fotografía de alta frecuencia (descripción aparte).

Su sello personal

La principal característica de los niños índigos es la sensibilidad expresada en todos sus actos, y en la apreciación del mundo que los rodea.

Los no-índigos tendemos a separarnos del grupo para desarrollar una identidad individual. Buscamos la importancia de lo personal y nos alineamos en un plano en el que hay mucha tendencia a lo negativo. Por eso nuestras emociones giran en torno al temor, la culpa, el resentimiento y la ansiedad.

Por el contrario, los niños índigos se concectan fácilmente con el grupo, sin perder su identidad individual, y muestran una clara tendencia hacia lo positivo: al amor, la fe, la verdad y la esperanza.

Esos son los pilares de todas sus interacciones.

Los entendidos dicen que la llegada de los índigos obedece a que el planeta está “subiendo de tono vibratorio”, debido al aumento de los vientos solares, que expulsan al espacio toneladas de partículas, muchas de la cuales son absorbidas por la ionosfera de la Tierra).

En la medida en que la Tierra reacciona a esos efectos, se “limpia” y afina sus vibraciones.

Los entendidos dicen que por eso desde principios de los 90’s muchos niños nacen con hipersensibilidad en todos sus planos: en lo físico, lo emocional, lo psíquico y lo espiritual.

SU CONDUCTA SENSORIAL


Los sentidos de los niños índigo son más despiertos y activos que los nuestros. Por ejemplo, sus ojos perciben más tonalidades y sus canales auditivos captan sonidos que otras personas no alcanzan a percibir; por eso son muy sensibles a los ruidos estridentes.

El olor les provee de una gran cantidad de información. Captan con facilidad los aromas que emanan de las personas, lugares y objetos.

Son muy sensibles a olores que los irritan y desequilibran, como el de los contaminantes y el tabaco.

EL GUSTO Y EL TACTO

Los índigos tienen preferencias muy definidas por la comida. Tienden a ser más vegetarianos (con una alta preferencia por las frutas) y desarrollan toxicidad a los alimentos que contienen aditivos, preservativos y colorantes.

Pero es el tacto el órgano a través del cual manifiestan su mayor sensibilidad. Su piel es tan sensible que reaccionan con urticarias y alergias a muchos materiales sintéticos y a cualquier cosa que les roce (una etiqueta en la ropa, por ejemplo).

Los índigo comen y duermen menos pero canalizan mejor su energía, por lo tanto son más productivos en menos tiempo.

LA PARTE EMOCIONAL

Los niños índigo rechazan los reclamos autoritarios.

Para los índigo, donde hay control hay temor, mentira, manipulación, impulsividad y violencia.

Para ellos el temor es algo que separa y descalifica. Por eso rechazan la imposición y la sumisión.

Los índigo siempre tratan de discernir si las relaciones que otras personas buscan con ellos se basan en el temor o en el amor.

Para los índigo, la autenticidad es el mecanismo central de la vida.

Al estar tan integrados a su esencia, los índigos manifiestan dones y capacidades que a otros les parecen “poderes psíquicos”, pero en realidad es parte de su ser.

Por eso no es raro que los índigos muestren capacidades de sanación, manifestaciones telepáticas, clarividencia, clariaudiencia y sueños premonitorios.

Los índigo buscan lo natural y lo esencial, y rechazan lo artificial, lo vacuo y lo contaminante.


SU INTUICION ES PROTECCION

La intuición es el bastón de protección del niño índigo, es la que lo mantiene a salvo, fuera de peligro y conectado con su Yo Superior.

Desde muy temprana edad, los niños índigo desarrollan una memoria celular activa, no dormida, lista para enfrentar las actividades del diario vivir, si no se les invalida.

Por eso los padres y educadores deben respetar, no bloquear ni doblegar, las habilidades de los índigo. De hecho, se requiere tan sólo de un comentario o invalidación de parte de un adulto para desconectar al niño de su intuición.

Los índigo pueden comunicarse fácilmente con la esencia de otros seres vivos, incluyendo plantas, animales y personas.

Prefieren la opción de elegir en todo lo que acontece. La elección, no la imposición, es la forma de fluir más libre para ellos, por eso asumen sin dificultad las consecuencias de sus decisiones.

EL EFECTO KIRLIAN


Existe un procedimiento fotográfico que hace posible observar un áura en todos los seres vivos.

Según los conocedores no se trata de simples emanaciones del cuerpo, sino de una especie de “doble” que habita en todas las criaturas en forma permanente e indisoluble.

El áura puede ser fotografiada con la llamada “cámara Kirlian”, también conocida como “electrofotografía de alta frecuencia”, la cual fue desarrollada en Rusia por los esposos Semyon y Valentina Kirlian.

Como suele suceder en las investigaciones científicas, el efecto Kirlian fue descubierto debido a la casualidad, mientras Semyon y Valentina estudiaban la manera de mejorar la calidad de las imágenes fotográficas.

Una cámara Kirlian requiere del apoyo de una pantalla metálica donde se coloca la película y el objeto a observar, por ejemplo, las manos de una persona (ver imagen superior).

Los estudiosos de las áuras han descubierto que no se trata de un “halo” estático, sino que éste puede cambiar de forma o de tono de un día a otro o de un instante a otro.

Un destacado grupo de científicos soviéticos determinó que el “efecto Kirlian” no es una simple emanación del cuerpo, sino una “estructura” integrada por iones y electrones en estado libre (un extraño estado de la materia).

Se cree que este efecto ayudará a comprender mejor la naturaleza de los fenómenos paranormales. Por ejemplo, una persona que cura por medios parapsicológicos puede emitir un tipo especial de emanación y ser observado por el nuevo procedimiento.

El “efecto Kirlian” ha sido definido científicamente como “Cuerpo Bioplasmático” o “Cuerpo de Plasma Biológico”.

Este curioso fenómeno ha encontrado aplicación en tres campos: el físico, el médico y el parapsicológico.

En lo que respecta al campo médico se cree que el “Plasma Biológico” puede reflejar el estado de salud de una persona.

Y en lo que se refiere a la física se podrá confirmar si el “efecto Kirlian” se trata de un nuevo estado de la materia.

En una prueba se observó la hoja de un árbol después de ser arrancada, y luego en varias etapas, hasta la “muerte” de la misma.

Al principio, la hoja se mostraba rodeada de un “halo” colorido e intenso, y a medida que se marchitaba, el “halo” disminuía en intensidad hasta desaparecer por completo”.

Por eso se cree que el “efecto Kirlian”, puede reflejar no sólo el estado de salud de una persona sino que puede funcionar como escáner para el diagnóstico de todas las enfermedades.

Crédito
Es una publicación del Periódico Vanguardia,
editado en Saltillo, Coahuila, México.