
LAS LONCHERAS:
Lo que necesitamos saber.
Para
quienes como madres debemos enfrentarnos a otra nueva en el desarrollo
de los hijos, como es el ingreso al centro infantil o al preescolar
, el idear una lonchera apetitosa, nutritiva y económica
genera un poco de angustia, debido a que siempre queremos lo mejor
para nuestros hijos como es el verlos crecer y desarrollarse en
forma sana. Tenga en cuenta siempre una cosa importante: el objetivo
de una buena lonchera es suplir los requerimientos nutricionales
del niño en el periodo de tiempo que permanece en el establecimiento
educativo, que aporte aproximadamente una cuarta parte de las
calorías y nutrientes requeridos en el día.
La
lonchera debe ser nutricionalmente balanceada, variada en sabores
y colores, y contener alimentos fáciles de manipular y
comer. Hay que tener en cuenta el consumo de alimentos a temperatura
ambiente e incluir alimentos que sean familiares para el niño,
es decir, debe contener preparaciones ligeras pero nutritivas.
Si
va a incluir un alimento nuevo en la dieta del niño, procure
preparar la lonchera cuando el niño se encuentre en la
casa; de esta forma usted obtiene información directa sobre
preferencias y rechazos de los alimentos.
Existen
alimentos que por su textura son un riesgo para que el niño
se atragante: nueces, maní, uvas enteras, crispetas, confites,
frutas que contengan semillas y trozos grandes de carne o de cualquier
otro alimento. Por lo tanto, deben evitarse o suministrarse bajo
la supervisión de un adulto.Recuerde
que para preparar compotas o jugos se deben escoger frutas frescas,
maduras y lavarlas bien antes de utilizarlas. Hay algunas frutas
que deben pelarse y picarse en el momento en que se van a consumir
para evitar que se oxiden; si las va a incluir en la lonchera
no olvide pasarla por un poco de jugo de limón y azúcar
para evitar esta oxidación.
Es
normal que se den inapetencias temporales, que pueden deberse
a muchas causas como: preparaciones o alimentos monótonos,
problemas de dentición, etapas de crecimiento, o sitios
poco adecuados para la ingesta de alimentos. Consulte a su médico
si la inapetencia persiste por tiempo prolongado.
Por
último, es importante tener en cuenta los recipientes para
el transporte de alimentos o preparaciones. Estos deben ser fáciles
de manejar (abrir, cerrar, asir, etc) y deben conservar de una
forma segura los alimentos hasta el momento de ser consumidos.
Seleccione loncheras fabricadas en material térmico o plástico,
puesto que se pueden limpiar más fácilmente y no
se dañan con la humedad.
La capacidad de los recipientes y termos debe ajustarse a las
porciones que maneja el niño. Lo termos para el transporte
de bebidas frías o calientes deben ser preferiblemente
sin pitillo, porque este dificulta la limpieza y se convierte
en foco de contaminación.
Para
una mejor ilustración se sugiere que la lonchera debe incluir
los siguientes grupos de alimentos:
Refrigerio:
Bebida (jugo de fruta natural), harina (galletas, rosquillas,
papitas) y un dulce.
Almuerzo:
Carne (pollo, pescado, atún, salchichas, tortas apanadas
de pollo), harina ( arroz, pastas, pan, pastel salado, arepa),
verduras, frutas, bebida láctea y dulce.
Maria
Elena Giraldo M. – Gloria Patricia Abad V.
Nutricionistas – Dietistas Universidad de Antioquia
Clínica Las Vegas – Consultorio 228 – Teléfono
2660926
Credito:
Revista Nuestros Hijos No. 1 de 2.002.