INTELIGENCIAS MULTIPLES  

Para hablar de inteligencias múltiples es necesario pensar en una definición de inteligencia que no se limite a los resultados que arroja un test de coeficiente intelectual. La inteligencia, como plantea Gardner (1983), debe ser entendida en términos adaptativos, como la capacidad de resolver problemas y elaborar productos en el ambiente en el que una persona se desenvuelve. 

Concibiendo la inteligencia de este modo, encontramos que esta teoría se evidencia en nuestro vivir cotidiano, basta con pensar en cada una de las personas que conocemos para identificar que todos somos distintos y que cada uno tiene unas capacidades especiales para cierto tipo de tareas. 

El desarrollo de la inteligencia depende de dos factores fundamentales. En primer lugar, el componente genético, el cual es heredado; y, en segundo lugar, el ambiente que rodea a una persona desde los primeros días de su vida. La estimulación y los procesos de interacción que vive un niño durante su infancia son un factor determinante  en el desarrollo de su personalidad e inteligencia ya que esto es determinante en la forma como una persona se adapta al mundo. 

Gardner (1983), propone siete tipos de inteligencia basadas en redes neuronales, las cuales se activan a partir de cierto tipo de información. Esto nos remite de forma inmediata al ambiente y la cultura en la que nos desarrollamos, pues de una u otra forma, la información a la que se esta expuesto activa cierto tipo de redes neuronales, generando que cada persona desarrolle más o menos un tipo de inteligencia. Es importante resaltar que las inteligencias trabajan en conjunto, todas hacen su aporte buscando que el ser humano pueda tener la capacidad de adaptarse y vivir en concordancia con el medio que le rodea. 

Teniendo en cuenta que el ambiente cumple un papel fundamental en la construcción de la personalidad y el desarrollo de distintos tipos de inteligencia, es importante hablar de las inteligencias propuestas por Gardner, de tal modo que se puedan sacar conclusiones que nos permitan potenciarlas.

La inteligencia Lingüística- verbal es aquella que se evidencia en niños que disfrutan contando historias, leyendo, jugando con rimas y que aprenden con facilidad otros idiomas, ya que tienen la capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica y sus dimensiones prácticas (Hernández, 2007). Los poetas exhiben este tipo de inteligencia, la cual se potencia en niños que desde pequeños están rodeados de escritores y familiares que les inculcan el amor por la lectura y la creación de escritos.

La inteligencia lógica-matemática hace alusión a la capacidad de solucionar problemas prácticos, con una velocidad asombrante, la naturaleza no verbal de esta inteligencia permite que se piense una solución antes de ser articulada (Gardner 19823). Los niños que manifiestan esta inteligencia tienen una capacidad especial para manejar números, relaciones y patrones lógicos de manera eficaz, así como otras funciones y abstracciones de este tipo. Los ingenieros son personas que por lo general tienen muy desarrollada este tipo de inteligencia, pues tienen un pensamiento preciso y riguroso basado en la lógica.

Estos dos tipos de inteligencias han sido las más tenidas en cuenta a lo largo de la historia, inclusive la evaluación de estas está incluida en los test de coeficiente intelectual. Pero resulta fundamental preguntarse si tan solo estas dos capacidades pueden hablar de la inteligencia en términos de adaptación. Por ejemplo un niño que vive en el campo, que solo se ha dedicado a la agricultura y al trato con animales, ¿deja de ser inteligente, tan solo porque no conoce palabras o porque no sabe  como realizar una operación aritmética?.

La inteligencia espacial, se puede evidenciar en marinos, ingenieros, escultores, pintores y cirujanos. Estas personas presentan la capacidad de representar gráficamente las ideas y de sensibilizar el color, la línea, la forma, la figura, el espacio y sus interrelaciones. El hemisferio derecho es el encargado de esta habilidad, pues permite la orientación en lugares y el cálculo espacial (Gardner, 1983).

La inteligencia musical también esta ubicada en el hemisferio derecho, incluye capacidad y habilidad para captar ritmos, secuencias y tonos (Gardner, 1983). Esta inteligencia se puede identificar en músicos como Mozart y en niños que desde la primera infancia se caracterizan por su atracción hacia melodías y que disfrutan siguiendo el compás con el pie, golpeando o sacudiendo algún objeto rítmicamente (Hernández, 2007).

La inteligencia cinético-corporal es la habilidad de resolver problemas o elaborar productos empleando el cuerpo o partes del mismo. La corteza motora es la encargada de estas capacidades, que se ven claramente en atletas, cirujanos y artesanos. Los niños que presentan esta habilidad se destacan en actividades deportivas, en la danza y en el manejo de instrumentos. Respecto a esta inteligencia y su estimulación, se hace énfasis en actividades lúdico-deportivas, las cuales contribuyen de forma determinante en el desarrollo de la inteligencia de los niños.

Finalmente se encuentra la inteligencia personal o “inteligencia emocional”, que según Shapiro y Golleman, se divide en dos: la inteligencia interpersonal y la intrapersonal.

La inteligencia interpersonal hace referencia a la capacidad para entender a las otras personas, es decir a la posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y signos interpersonales de los demás, para responder de manera efectiva (Hernández, 2007). Esta inteligencia está presente en líderes religiosos, políticos, profesores y terapeutas. Poder desarrollar empatia entre padres e hijos, resulta fundamental para su desarrollo.

La inteligencia intrapersonal es la capacidad de poseer un modelo visible y eficaz de si mismo, junto con la habilidad de la autoinstrospección y de actuar consecuentemente sobre la base de este conocimiento. Se refiere a la capacidad de autodisciplina, comprensión y amor propio, es decir a una autoimagen acertada (Gardner, 1983). Esta inteligencia puede resumirse como el conocimiento de aspectos internos de uno mismo, que se ve reflejado en niños reflexivos y de razonamiento acertado que suelen ser los consejeros de sus compañeros (Hernández, 2007).

Para concluir, el concepto de inteligencias múltiples resulta crucial en la educación de las nuevas generaciones por lo cual, tanto docentes como padres deben estar enterados de que su hijo o hija tiene unas potencialidades que deben ser explotadas; sin embargo no se puede olvidar que la educación integral es lo que permite que estos niños crezcan y sean felices en los diferentes campos. Si bien hay inteligencias más desarrolladas que otras, hay que identificar puntos fuertes y débiles de los niños para lograr un equilibrio que le permita su adaptación. Lo mas importante es que nuestros niños crezcan felices y de esta forma puedan desarrollar habilidades que fomenten el desarrollo de su personalidad y de su inteligencia.

Bibliografía: 

Psicología online. Las inteligencias múltiples. Pagina de Internet:

http://www.psicologia-online.com/infantil/inteligencias_multiples.shtml

Autor: Dr. Eduardo R. Hernández González.

Revisado en Internet el 5 de mayo de 2007 

Kolb, B.  & Whishaw, I.   (2002).   Cerebro y conducta: Una introducción. McGraw Hil. 

Gardner, H. (1995). Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica: Cognición y desarrollo humano. Ed.Paidos. Barcelona.

CREDITOS
Crsitina Jaller Jaramillo
Estudiante Psicología
Universidad CES Colombia