Estética dental en los niños: ¨
SONRISAS SANAS, SONRISAS BELLAS ¨
La
estética por definición es un conjunto
de sensaciones resultado de la contemplación
que se traduce en belleza y agrada a la vista confiriéndole
características de integridad, armonía,
proporción y claridad y esto se aplica de
igual manera a la cara y a la boca.
Desde el año mil novecientos setenta y uno,
la literatura reporta que uno de los síntomas
de depresión infantil se asocia a la percepción
de su imagen, con baja autoestima, inseguridad y
aislamiento social, como tristeza, falta de expresión
de afecto, sentimiento de culpa, conducta agresiva,
pérdida de apetito y deficiencia escolar.
Hoy la salud es sinónimo de belleza y la
proyección de esta imagen tiene gran peso
en el rol social, por tanto los niños y adolescentes
no escapan a este fenómeno, pues desde temprana
edad, la crueldad innata se hace presente con los
apodos.
Los parámetros de estética de la cara
y la boca incluyen una buena relación de
los maxilares que reflejan una buena proporción
facial, unos dientes alineados y completos a la
edad que deben estarlo, ausencia de desgastes o
fracturas, buena calidad del esmalte dental, color
homogéneo y unas encías bien contorneadas,
color rosa.
Respecto a la alineación
y oclusión dental...
La valoración juiciosa y temprana de estos
parámetros no solo determinan una cara y
boca estéticamente balanceadas, sino que
además evitan alteraciones en el crecimiento
y desarrollo y en la función masticatoria.
La distorsión de las proporciones faciales
puede ser para los padres una señal de alarma
y puede manejarla su Odontólogo pediatra,
quien le orientará con un adecuado diagnóstico
clínico y radiográfico y un tratamiento
temprano de ortodoncia preventiva u ortopedia de
ser necesario.
Los antecedentes genéticos, los hábitos
orales como succión prolongada de tetero,
chupete o dedo y las alteraciones de tipo respiratorio
(alergias, hipertrofia de cornetes, de adenoides,
desviación del tabique nasal, rinitis y respiración
oral), son factores predisponentes a mala deglución
y se asocia a otras manifestaciones como pérdida
del apetito, presencia de ojeras, cansancio al realizar
actividad física, disminución de atención
y bajo rendimiento escolar.
Los resultados de esta disfunción se reflejan
en una cara asimétrica, un perfil alterado
y una sonrisa fuera de los parámetros estéticos.
El tratamiento multidisciplinario es clave: el médico
pediatra, el otorrinolaringologo y la fonoaudióloga
ofrecen un apoyo a nuestra labor, pues se ha observado
mejor evolución y estabilidad en nuestros
tratamientos.
Respecto a la integridad de los dientes...
Básicamente tres causas pueden afectar la
integridad de los dientes, la caries dental, el
trauma o golpe que puede presentarse desde la etapa
de gateo con la pérdida total o parcial de
un diente, o fractura de su corona y tercero, los
desgastes.
Los desgastes de los dientes son producto de hábitos
dañinos como el bruxismo o la onicofagia.
La mordedura de las uñas produce microtraumatismos
de la mucosa labial facilitando la presencia de
infecciones bacterianas o víricas.
La justificación para reponer o reparar los
dientes, dependiendo de la edad y la zona afectada,
incluye: conservar el espacio para el diente permanente,
evitar alteraciones fonéticas, preservar
la función masticatoria y la estética.
En el caso de hábitos orales promover además
el cambio de conducta.
El Odontólogo pediatra es la persona más
idónea para manejar los pacientes desde su
nacimiento hasta la adolescencia y por su entrenamiento,
otorgará opciones eficaces a cada caso, devolviendo
la sonrisa al paciente con aparatos fijos o removibles
que incluyen los dientes faltantes.
En el caso de las fracturas y los desgastes dentales
la actual generación de materiales adhesivos
que son estéticos y resistentes ofrecen una
alta gama de colores que permiten restaurarlos.
Respecto a la calidad y el color de los dientes...
Hay reportes bien sustentados de la alteración
de la calidad del esmalte dental en dientes temporales,
cuando el niño es prematuro. En los dientes
permanentes se afectan por infecciones locales del
diente temporal, por un golpe o por caries no tratadas
que dan como resultado manchas o defectos en el
esmalte con colores pardos o grisáceos oscuros.
También el excesivo consumo de flúor
o la ingesta de algunos medicamentos causan lesiones
en manchas blancas a pardas en todos los dientes,
principalmente en los permanentes.
En estos casos el tratamiento va dirigido a mejorar
color y textura con procedimientos tópicos
como la fluoración; poco invasivos como la
microabrasión o invasivos como las carillas
estéticas y, dependiendo de la edad, incluso
el blanqueamiento dental será reservado a
casos muy puntuales en niños y adolescentes.
Respecto al cambio de color y el contorno de la
encía...
Generalmente el cambio de color y contorno de la
encía se debe a la presencia de placa bacteriana,
excepto aquellos casos provocados por el consumo
de algunos medicamentos u otras enfermedades. El
control adecuado de la placa bacteriana permite
que la encía se desinflame y aparezca rápidamente
una encía delgada y rosada, retornando también
la normalidad del contorno de los dientes.
Cuando hay agrandamientos gingivales patológicos
se debe, como en cualquier caso, manejar la causa
y considerar incluso el tratamiento quirúrgico
con el método convencional o con láser
preferiblemente.
Hoy los niños y adolescentes tienen iguales
probabilidades que los adultos de sonreír
sin complejos, debido a los nuevos recursos tecnológicos;
sinembargo la educación y la prevención
siempre serán la mejor herramienta para que
sonriamos en paz.
MARIA FERNANDA QUINTERO
VASQUEZ.
ODONTOLOGA PEDIATRA.
U. EL BOSQUE.
Miembro activo de ACOP.