“EL NIÑO APURADO”

En el momento esta en tela de juicio a nivel mundial el ingreso temprano de niños al Colegio. Esta opción es considerada actualmente por muchos padres de familia que ingresan sus hijos ya desde los dos años de edad, temerosos de perder el cupo o talvez pensando que hay ventajas para el niño al hacerlo. Lo cierto es que la evidencia científica demuestra que no solo no hay tales ventajas sino que incluso puede haber graves desventajas a corto y largo plazo.

David Elkind, un científico de renombre en el campo de la educación infantil escribió en 1988 “El niño Apurado” y en el, llama la atención sobre la tendencia mundial de comenzar la escolaridad a edades cada vez menores, en lugares que otorgan gran importancia al desarrollo académico dentro de un salón de clase con horarios rígidos. El piensa que este tipo de presión esta yendo demasiado lejos y que no esta dejando a los niños tiempo para “ser niños” con todo lo que ello significa a nivel del juego, la movilidad, la socialización, etc.

Tres grandes estudios recientes confirman sus preocupaciones (Hart, Burts, y col 1998; Hyson, Hirshc-Pasek y Rescorla, 1989; Sipek y cols, 1995), en los cuales los investigadores hicieron un seguimiento a niños que ingresaron temprano al colegio y se dieron cuenta que presentaron:

- Una ventaja inicial en competencias académicas básicas, pero que esta ventaja la habían perdido al ingresar a la primaria.
- Que estos niños que ingresaron temprano al colegio mostraron menos creatividad, mas estrés, mas ansiedad, menos orgullo por sus éxitos, menor seguridad y en general MENOS ENTUSIAMO por la escuela.

Otros estudios donde se ha realizado el seguimiento de cientos de niños por varios años, desde el preescolar hasta la primaria o incluso hasta el bachillerato (Schweinhar y Weikart, 1997; Miller y Bizzel, 1983; Kames et al, 1983, Marcon, 2000) evidenciaron que los preescolares escolarizados (o sea tipo colegio), a menudo sacrifican el desarrollo social y emocional a largo plazo y que en cambio los centrados en el niño, el juego y el aprendizaje activo (tipo jardin infantil) beneficiaron no solo el desarrollo social y emocional a corto y largo plazo, sino también que los niños que asisten a este tipo de preescolares tienen un mayor éxito académico posteriormente, en comparación con los niños que en el preescolar tuvieron ambientes rígidos o modelos intermedios.

Por eso los expertos a nivel mundial en educación Zigler y Finn-Stevenson, recomiendan que los niños menores de 5 años estén en Centros Infantiles que se caractericen por:

- No tener horarios ni espacios tan rígidos
- Hacer hincapié en el juego, el movimiento y desarrollo social
- Actividades más flexibles, variadas y basadas en el desarrollo dentro del contexto lúdico.
- Tener grupos con POCOS niños y un número adecuado de niños por adulto para poder realizar una atención personalizada: no más de de 10 niños por adulto en menores de 3 años y no más de 18 niños por adulto en menores de 5 años. Además, idealmente debe haber DOS adultos por grupo pues esto es garantía de una mejor calidad de la atención.

La UNESCO puntualiza y recomienda: "Que los centros infantiles deben parecerse a una gran familia donde los Niños se sientan seguros y puedan establecer relaciones de amistad con todos los miembros del grupo". Talvez una de las mejores preguntas que el padre pueda hacerse a la hora de elegir el lugar, sea "Se sentirá mi hijo como en familia?".

Es bueno puntualizar que estas investigaciones no se refieren a instituciones particulares sino a modelos educativos y que no basta con llamarse "jardín o centro infantil" para cumplir con todos los requisitos del modelo. Puede ampliar esta información dirigiendo sus preguntas y comentarios al correo electrónico: martamz@epm.net.co


CREDITO
Marta Martínez MD.
La autora es médica y neuropsicóloga especialista en desarrollo infantil, asesora de Pequeñín en el Programa de Estimulación Adecuada y Puericultura, miembro de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles y de la Asociación Antioqueña de Educación Infantil.