EL CONTROL DE ESFÍNTERES

Es muy importante que el proceso de control de esfínteres sea algo natural, no forzado, para ello se sugieren las siguientes recomendaciones generales sobre lo que debe y no debe hacerse al iniciar este.

> Es fundamental recordar que se trata de un aprendizaje individual y que cada niño dará las pautas para el inicio del proceso y por tanto debemos estar atentos a sus manifestaciones.

> Es importante iniciar este proceso en un momento en el cual no se estén presentando cambios significativos como duelos familiares, cambio de domicilio, viaje de los padres, nacimiento de un hermanito.

Anticípele al niño (a) el nuevo proceso. Háblele sobre lo que van a realizar juntos, explicándole el lugar donde de ese momento en adelante hará sus necesidades. Si usara bacinilla colóquela en el baño y cuéntele que allí deberá ir cada vez que quiera hacer “pipi” o “popo”.

> Haga una demostración practica del uso correcto del baño, permitiéndole al niño (a) que lo vea utilizando este.

> Vaya a comprar los calzoncillos o pantys con el niño (a).

> Involucre en este proceso a las personas con quienes tenga contacto permanente el niño (a), resaltando la importancia de una actitud tranquila y afectuosa, libre de presiones.

> Es fundamental que si el niño se encuentra en Preescolar, este proceso se inicie de manera conjunta, llegando a acuerdos sobre la manera como se manejara, asumiendo un compromiso frente a este nuevo aprendizaje, siguiendo las pautas establecidas y acordes al proceso particular de cada niño(a).

> Durante las primeras semanas del entrenamiento, lleve al niño (a) al baño cada 20 minutos y luego vaya aumentando el tiempo, hasta cuando el niño (a) este preparado para avisar y anticipar sus necesidades. Tómelo de la mano y acompáñelo.

> Llévelo al baño antes de iniciar una actividad o juego y al culminar estos para evitar interrumpirlo.

> Estimule los aciertos con detalles como felicitaciones y elogios, pero tenga presente no hacer manifestaciones excesivas, pues debemos recordar que es solo un proceso de aprendizaje mas como caminar, de tal forma que no vamos a centrar tanto la atención en dicho proceso.

> Mantenga disponible ropa de repuesto, para cambiarlo cuando sea necesario.

> Al visitar un sitio desconocido pregunte donde se encuentra el baño y enséñele al niño (a) para darle seguridad.

> Se debe utilizar ropa cómoda que le facilite al pequeño despojarse de la misma cuando siente el deseo de orinar o evacuar, la ropa complicada o apretada puede obstaculizar las maniobras cuando el niño (a) tiene la urgencia y no dispone aun de mucho control como para esperar a quitarse la ropa.

> Reaccione a los accidentes con serenidad, evite regaños, presiones, castigos. Valídele el sentimiento al niño (a), ayudándole a poner en palabras lo que le asusta o le incomoda con respecto a este nuevo aprendizaje.

> Evite comentarios y gestos de asco frente a este proceso.

Una vez iniciado este proceso, es muy importante no retroceder, darle tiempo al niño (a) y darse tiempo para acomodarse a los cambios y exigencias que este implica.

> Recuerde que la paciencia, la persistencia y el acompañamiento afectuoso son fundamental para el éxito en este proceso.

CREDITO
PREESCOLAR CARRIZALES
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