La experiencia del nacimiento para el bebé

El parto es una experiencia intensa no sólo
para la madre sino también para el bebé, quien experimenta
toda una gama de estímulos durante este trascendental viaje,
desde lo profundo del útero, hasta el bullicio del mundo
exterior
La
ciencia médica, casi siempre ha considerado al bebé
como un ser pasivo, sometido a los diversos mecanismos del parto,
ignorando así, todo lo que el niño “hace para
nacer”. Se debe tener presente que se trata de un ser humano,
totalmente equipado para sentir y que además cuenta con
una serie de mecanismos reflejos e innatos, que le permiten trabajar
activamente en todo este proceso
Una
vez se inicia el “viaje del nacimiento”, el niño
siente cómo el útero lo presiona cada vez con mayor
fuerza, cada onda de la contracción, comienza suavemente
y aumenta progresivamente, ayudando al bebé a buscar salida.
La presión se acumula sobre la corona de su cabecita que
empuja contra el cuello del útero, logrando que éste
se abra progresivamente. Todo su cuerpo experimenta un masaje
vigoroso con cada contracción, luego la onda de presión
disminuye de nuevo y el niño flota relajadamente en su
mar amniótico
En
el primer estadío del parto el bebé adopta una posición
encogida en forma de bota, con la cabeza flexionada, las rodillas
y los brazos encogidos sobre el tórax, luego, utilizando
movimientos activos, el niño cambia su posición,
en respuesta a las fuerzas que actúan sobre su cuerpo.
En la medida en que se enfrenta a la resistencia de los músculos
y ligamentos del piso pélvico, mueve su cabecita hacia
arriba y hacia abajo, con un movimiento similar al que se usa
para introducir la cabeza en una camiseta de cuello ajustado,
al mismo tiempo apoya sus pies sobre la firme pared del útero
contraído y de esta manera se abre camino a través
del cerviz y de los tejidos vaginales
En
el segundo periodo su cabecita se levanta un poco y la presión
de la contracción lo hace girar, de forma que queda mirando
hacia abajo, dispuesto para nacer. Los huesos de su cabeza que
aún no están unidos, permiten que ésta se
amolde al canal y su frente es desplazada hacia atrás,
todo lo anterior se constituye en un estímulo muy intenso
que induce como un “despertar” en el bebé,
de forma que prepare todos los sistemas de su cuerpo, para el
inicio de su nueva vida. Luego la corona de su cabecita aparece
entre los labios de la válvula y después de una
breve pausa se desliza hacia fuera, se produce un suave giro que
le permite la salida de los hombros, el tronco y el resto de su
cuerpo. Al entrar en contacto con el aire, se dispara el mecanismo
de su respiración, así el oxigeno expande sus pulmones
provocando casi siempre el primer llanto, que es como una especie
de saludo a la vida.
El
recién nacido entra en contacto con una serie de sensaciones
nuevas: aire, espacio, peso, sus miembros moviéndose en
un medio desconocido, luces, sonidos extraños, cambios
de temperatura y manos que tocan su cuerpo y lo mueven; el”el
impacto del mundo exterior”.
En
este momento el bebé observará y captará
de manera especial todo lo que sucede a su alrededor, ya que se
encuentra en una etapa de alerta y máxima sensibilidad,
inducida por el mismo proceso fisiológico que vivió
para nacer. Este periodo dura unas cuantas horas después
del nacimiento y es vital para el establecimiento del vinculo
afectivo entre el recién nacido, su madre y su padre, lo
cual le permite adquirir confianza y seguridad con el entorno
que lo rodea, repercutiendo en sus futuras relaciones interpersonales.
En este momento de contacto amoroso es ideal el desarrollo adecuado
de los reflejos que le permitirán obtener su alimento,
preferiblemente del pecho materno
Buscando
recuperarse del esfuerzo que ha representado para el bebé
la llegada a este mundo, entrará en una etapa de reposo
y sueño profundo, donde todas estas vivencias quedan dormidas
en lo más íntimo de su ser y aunque nunca las recordará
conscientemente, hacendarte de sus primeras experiencias vitales
como ser humano, e incidirán de manera importante en la
estructuración de su personalidad
El
entender el nacimiento como una intensa experiencia que el niño
vive activamente, permite sin duda a los futuros padres y al personal
médico, tener en cuenta las necesidades del bebé,
y poner de sumarte todo lo que esté a su alcance para brindarle
las condiciones óptimas a su llegada al mundo
Crédito
Nacer
Programa de Preparación para la Maternidad y La Paternidad
Olga Nelly Vargas
Eugenia E. Ramírez
Tel 3137861