ESTIMULACION
INTRAUTERINA
COMUNICACIÓN CON TU BEBE DURANTE EL EMBARAZO
Tomado
del libro “ Todo acerca del embarazo y los primeros días
de tu Pequeñín”
Publicado por Pequeñín www.pequenin.com
Recopilado y adaptado por Marta Martínez , Asesora Médica
de Pequeñín.
Es
increíble la manera como los bebés desarrollan
los sentidos, incluso durante los primeros meses de gestación.
Dentro del útero el feto no está aislado ni quieto,
al contrario es un ambiente especial para la estimulación
y la comunicación.
Antes
de dos meses de embarazo se manifiesta la primera sensibilidad
al tacto, dos semanas después ya tiene sensibilidad en
el área genital y a los tres meses en las palmas y plantas
de los pies. A los ocho meses de gestación toda la piel
es sensible incluso a la más ligera caricia.
De los 2 a los 3 meses el bebé realiza graciosos movimientos
de cabeza, brazos y piernas, se toca la cabeza y la cara, abre
las manos y las chupa.
Los
movimientos pueden ser espontáneos o provocados, por
ejemplo entre el tercer y cuarto mes, cuando la mamá
se ríe el feto se mueve por algunos segundos.
El sistema del equilibrio localizado en el oído interno
comienza a registrar los movimientos a los dos meses de vida.
Las voces se escuchan claramente dentro del útero a partir
del cuarto mes. La voz de la madre es especialmente poderosa,
puesto que se trasmite al bebé a través de su
propio cuerpo, llegando al feto más fuerte que los demás
sonidos externos.
Aunque
los párpados permanecen cerrados hasta los 6 meses, el
feto es sensible a la luz, respondiendo a los estímulos
con una aceleración de la frecuencia cardíaca.
Cuando
inicies la estimulación prenatal, debes tener presente
la relación que se establece entre tú y tu pequeñín
en formación. El útero es un ambiente interactivo
y de tu equilibrio emocional dependerá la solidez y estabilidad
del vínculo afectivo que permite establecer un diálogo
amoroso entre ambos. Deberás mantenerte contenta, equilibrada,
relajada, evitando las reacciones fuertes y las preocupaciones,
y controlando, en la medida de tus posibilidades, tus emociones,
sensaciones y pensamientos negativos que puedan afectar a tu
pequeñín, así como evitar los
ambientes o situaciones que puedan inducirte estrés.
Ten
en cuenta que si ríes, tu pequeñín siente
el placer y el goce, cuando lloras, siente tu tristeza y la
experimenta como propia. Toda esa química que se produce
frente a los sentimientos y sensaciones que tienes, le es transmitida
al feto a través de las hormonas que se liberan cuando
estamos angustiados (adrenalina) o alegres (endorfinas). Por
eso, el eje fundamental de la estimulación prenatal se
encuentra en lo bien que debes estar y sentirte durante los
nueve meses de gestación.