- Sangrado
Genital: este
signo puede indicar placente previa, desprendimiento de
la placenta, proceso de aborto, entre otros.
- Fiebre:
generalmente nos induce a pensar en una infección que
se debe tratar y controlar a tiempo.
- Dolor:
son muy frecuentes los dolores "bajitos" que
desaparecen espontáneamente. Si persisten, se intensifican
o se acompañan de otros síntomas como ardor para orinar,
sangrado o fiebre, es necesaria una evaluación médica.
-
Flujo Vaginal:
si presenta algunas de estas características: mal
olor, color verdoso o amarillo y espesamiento o si produce
ardor o picazón.
- Disminución
o desaparición de los movimientos fetales:
después de que estos ya hayan sido sentidos (alrededor
de la semana 20).
-
Dolor de cabeza:
especialmente si se acompaña de pitos en oídos, visión
de luces o manchas, hinchazón, sensación de calambre o
pérdida de fuerza en las extremidades.
- Edema
o hinchazón: siendo más significativo cuando
se presenta en cara y manos, también cuando no disminuyen
con el reposo (la embarazada se levanta hinchada).
- Pérdida
anormal de líquido por la vagina: puede ser
signo de ruptura de las membranas que contienen el líquido
amniótico y al bebé.
- Convulsiones
o ataques.
- Contracciones
uterinas antes de tiempo:Normalmente deben
presentarse entre la semana 37 y la semana 40.
Todas
estas señales o cualquier otra duda que se presente debe
ser consultada, evitando así correr riesgos innecesarios.
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