LA FAMILIA Y LOS CENTROS EDUCATIVOS AGENTES FORMADORES .

Es importante destacar que varios son  los agentes que intervienen en la educación de los niños. En la actualidad, la familia y los centros  educativos han establecido una relación ineludible debido a la actividad laboral de ambos padres, a los ambientes familiares cada vez más solitarios y a la estructura reducida de los apartamentos donde habitamos, entre otros. Estos llevan a los centros infantiles a jugar un papel muy importante en relación directa con el hogar, podrán contribuir notablemente al desarrollo integral del infante.

El primer aspecto que se beneficia es el socioafectivo, ya que el niño inicia su vida de interacción exterior a su hogar, muy útil a los fines del desarrollo y a la maduración de su personalidad. Sistemáticamente  se da un aprendizaje que favorece los otros aspectos del desarrollo y permite la adquisición de habilidades, aumentando la capacidad de comunicarse. Ninguno de estos dos agentes educadores y formadores (familia -centro infantil) dejará librada la responsabilidad al otro, puesto que desde diferentes situaciones ambos son los responsables directos de la educación del niño.

El ambiente institucional cobra una especial importancia pues debe posibilitar que los niños y niñas se sientan seguros, creativos y espontáneos, desarrollando con actividades todo el potencial que el niño trae, brindándoles espacios, personal especializado y una educación de calidad. El hogar se compromete en el proceso psicopedagógico , apoyando a los centros educativos y reconociendo en ellos un  lugar adecuado y propicio  para la formación de sus hijos.

Si ambos somos conscientes  de ser agentes formadores de la primera infancia , logramos ciudadanos de futuro que dinamizarán sus conceptos y emociones logrando mayores estándares para la calidad de vida y haciendo de la tarea de educar algo digno de disfrutar.

CRISTINA ZULUAGA B
DIRECTORA JARDÍN INFANTIL CHIQUILANDIA
TEL 2357667.