AUTORIDAD Y NORMA EN LA FORMACIÓN DE LOS HIJOS

Por : ALBA LUZ ARANGO ARANGO
Psicóloga Clínica


La familia es el sistema relacional básico sobre el que se fundamenta la organización social y son diversas las funciones que comúnmente se le han atribuido. Sabemos que éstas son tanto humanizadoras como socializadoras y que van desde las biológicas y económicas hasta las psico - afectivas. Igualmente desde la familia se establece o no un orden y normatividad que permite definir y regular las relaciones tanto entre sus distintos miembros , como entre éstos y la sociedad.

Lo anterior solo es posible mediante el ejercicio de la autoridad, el cual es delegado socialmente a los padres o en su defecto, a quienes ocupen su lugar por considerarse adultos responsables. Frecuentemente se observa que para muchos padres termina por convertirse en un verdadero problema el hijo / a (niño o joven ) inatento , indisciplinado, inquieto, desobediente e incluso agresivo, y se ven obligados a " vigilarlo " permanentemente para "mantenerlo bajo control " .

Por lo general, son estos hijos quienes vienen a cuestionar el tipo de autoridad que ejercen los padres y la forma como lo hacen, " obligándolos " - como ellos mismos expresan en su queja - a adoptar medidas de castigo extremadamente severas; de ahí la importancia de otorgarles a los padres un espacio para la reflexión y aprendizaje si se quiere, entorno al tema del ejercicio de autoridad y la transmisión de las normas en la formación de los hijos; aunque esto no llegue a constituir en ningún momento una respuesta totalmente agotada, única y última , respecto a este tema, dado que en cada caso, en cada familia, el ejercicio de dicha función incluye particularidades individuales y sociales que no pueden desconocerse.

El primer aspecto importante en el ejercicio de la autoridad y la transmisión de la norma, consiste en señalar que tal ejercicio da lugar a la existencia de dos papeles : quien detenta la autoridad y quien se acoge a ella ; en la familia por ejemplo , son los padres quienes detentan la autoridad y los hijos , quienes asumen, aunque la clínica permite contemplar algunos casos en que estos papeles parecen invertirse, obviamente con toda la problemática que ello implica .

Respecto a las normas propiamente , puede verse que si bien son fundamentales para la convivencia y entendimiento, también es de señalar que éstas dentro de su convencionalismo , no pueden obedecer a intenciones arbitrarias ya que perderían su efecto. Por otra parte, tenemos que muchas de las normas existentes al interior de la familia, son de carácter general y por tanto se encuentran en toda familia, pero otras en cambio, responden a una contextualización y necesidades propias de cada
familia en particular.

LINEAMIENTOS A TENER EN CUENTA AL IMPARTIR NORMAS
Y EJERCER AUTORIDAD :