Juan
Camilo nunca obtiene buenas notas en matemáticas, ni
en sus trabajos de lectura, sus padres le han dicho "!eres
un bueno para nada!" y sus coompañeros
le dicen que es tonto. Juan Camilo no lo discute, está
convencido que tienen
razón, que el va a fracasar en todo lo que intente
hacer. A sus nueve años, para Juan Camilo la vida carece
de sentido.
Luisa es una niña obesa que cursa el quinto año
de primaria; no tiene amigos y carga con el apodo de "Porky"
; sus compañeros por burlarse cuando hablan de ella,
tartamudean e imitan los roncos sonidos del famoso cerdito
de los dibujos animados y de las historietas.
Luisa aborrece al mundo ... a sí misma y en sus cuadernos
escribió : Dios no
me quiere.
Niños
como estos son víctimas de las deficientes normas
que la sociedad
aplica para juzgar su valía, no a todos se les acepta
favorablemente ni se les considera dignos, por el contrario,
se reservan las alabanzas y la admiración
para los contados que desde su nacimiento tuvieron la buena
fortuna de
mostrar las características de los adultos que más
apreciamos: La belleza, las riquezas, la inteligencia. Es
un sistema defectuoso y debemos contrarrestar
sus efectos nocivos ayudando a los niños y a los
jóvenes a cultivar la Autoestima.
Todo
niño es apreciable y se debe reconocer su derecho
al respeto y la
dignidad personales. Pero ¿Como podemos en nuestra
condición de padres
de familia, forjar una personalidad fuerte y un espiritu
indomable en nuestro
hijos, a pesar de las fuerzas sociales predominantes?
Existen estrategias por medio de las cuales podemos infundir
confianza y conciencia de valía personal, aún
en los muchachos a quienes sus compañeros hacen menos.
¨
Amamos a nuestro hijos y aún así secretamente
nos sentimos defraudados
por alguna de sus formas de ser, defecto físico etc.
Buena parte del concepto que se forma de si mismo es producto
de la idea que nosotros tenemos de el. Sensatamente revisemos
y resolvamos estas percepciones.
¨ Seamos los confidentes de nuestro hijos y guardemos
celosamente su secreto como sigilo sacerdotal, esto les
da confianza para consultarnos sus temores.
¨ Descubramos tempranamente los talentos y virtudes
innatos, y seamos apoyo para convertirlos en destrezas y
habilidades así tendrán orgullo de sí
mismos.
¨ No al castigo. Si a la comprensión, paciencia,
presencia, apoyo, orientación, respeto y amor.
¨ Enseñémosle a resolver los errores con
anhelo de aprendizaje, curiosidad, asombro y alegría.
Podemos hacer que resolver los conflictos sea apasionante.
Del
ejemplo de nuestra relación de pareja y de la forma
como cada uno de nosotros resolvemos con nosotros mismos
estas estrategias, nuestros hijos aprenden y reciben Autoestima
la mejor herencia.
Alvaro Hernán González - Armonizar en Familia
Instituto Delphi - E-mail: institutodelphi@epm.net.co-
Tel. 2687507-2687518
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